Lucila, Superiora General nos envía para compartir la reflexión de comienzo del adviento
Un nuevo Adviento... ¡Nada puede seguir igual! Algo tiene que renovarse dentro de nosotras, del Instituto, del mundo.
Un Adviento lleno de esperanza…

Usted quiere una Iglesia abierta. Tiene audacia para el riesgo. ¿En qué deposita su confianza para hacerlo?
Cuando planteábamos el encuentro 2010, nos repetíamos que no podemos cerrar los ojos a la realidad, que como cristianos comprometidos es imposible vivir de espaldas a un mundo en que las desigualdades y las injusticias están más presentes que nunca y en que es necesario concienciarnos profundamente de la realidad que nos rodea, y dotarnos de herramientas para luchar por “levantar al hombre de su postración” y “hacerle conocer a Dios que le ama” (N. I.). ![]() |